Denominación de Origen
Es el mismo techo en todas las denominaciones: la tienda, la comarca, cuatro distribuidores de toda la vida y un par de clientes que llegaron solos. Nadie llama a nadie. No porque no queráis: porque hacer producto y buscar compradores son dos oficios distintos, y solo tenéis tiempo para uno.
No hay una lista de a quién perseguir ni nadie que la persiga.
Cuestan dinero y tiempo, y el seguimiento se queda en el cajón.
Normalmente el dueño, que además está en la producción.
Para ti es una cuota anual y un sello en la etiqueta. Para un comprador que no te conoce de nada es otra cosa: alguien de fuera ha auditado que tu producto es exactamente lo que dices que es — la zona, la materia prima, el proceso y los controles.
Eso es justo lo que necesita para arriesgarse con un proveedor nuevo. La mayoría de las empresas con DO no lo cuenta así nunca. Nosotros lo ponemos en el centro del argumentario.
No es un estudio de mercado. Un estudio te dice a quién llamar; nosotros llamamos. Esto es lo que pasa cada mes, sin letra pequeña.
Qué parte de tu catálogo tiene recorrido fuera y cuál no. A qué mercados ir, por qué canal, a qué precio y con qué margen. Quién es el comprador que te encaja y qué te va a exigir para trabajar contigo.
Construimos la lista de compradores reales: empresa, persona que decide, cargo y contacto. Cualificada contra lo que tú puedes servir de verdad — volumen, formato, logística. Una lista de gente a la que no puedes servir no vale nada.
Los contactamos nosotros. Escribimos, llamamos y hacemos seguimiento, y organizamos las reuniones con los que muestran interés. Cerramos con una sesión donde te contamos qué respondió cada uno — incluidos los que dijeron que no, que suele ser lo más útil.
O seguimos con el motor ya caliente, o paramos. Sin permanencia y sin penalización.
La parte pesada de vender —encontrar empresas, dar con la persona que decide, comprobar que puede comprar lo que tú haces— es rastreo. Nosotros la hacemos con sistemas propios y con IA, y eso cambia la cuenta entera.
Cruzar registros de denominación, catálogos de distribución, directorios sectoriales y fichas de empresa hasta tener nombre, cargo y contacto. A mano son semanas por mercado; con nuestros sistemas, días.
Escribir a un comprador, llamarle, insistir sin quemarlo y sentarse en la reunión no lo automatiza nadie, y no lo vamos a fingir. Eso lo hacemos nosotros, y por eso llevamos pocas empresas a la vez.
Un comercial en plantilla cuesta lo que cuesta porque hace a mano lo que nosotros hacemos con sistemas. Esa diferencia de productividad es exactamente lo que te permite tener un departamento comercial por una cuota mensual.
Empezamos por lo cercano y realista: distribución y tiendas especializadas en las grandes ciudades españolas, canal HORECA, gourmet. Mercado nuevo no significa mercado lejano.
Si ya tienes clientes fuera, el trabajo es otro: abrir un mercado nuevo o un canal que todavía no tocas, con la misma estructura y sin montar nada por dentro.
Dentro de una misma Denominación los compradores se solapan. Por eso no cogemos a todo el que llama: trabajamos con un número corto de empresas por denominación y le asignamos a cada una mercados o canales distintos.
Ni te ponemos a competir con tu vecino, ni le vendemos a él la lista que te hicimos a ti. Lo decimos en la primera llamada, y por escrito.
Ver si tu denominación está libre →
WEAI hace venta B2B para empresas con Denominación de Origen. Somos de zona DOP, conocemos los pliegos y sabemos cómo pregunta el que compra este producto. En la llamada te contamos qué haríamos en los tres meses en tu caso concreto y, si no lo vemos claro, te lo decimos ahí mismo.
Déjanos tu bodega, almazara o marca y un par de líneas. Te respondemos en menos de 24 h.